¿Cómo hacer una buena mamada?
Y sí, si quieres convencer a tu novia para que te la chupe, intenta que lea este artículo o utiliza nuestros consejos para transmitir el mensaje. La felación es una práctica sexual que proporciona un enorme placer a los hombres, siempre que se haga correctamente.
Tanto si se trata de un preliminar como de una sola vez, es vital que tu pareja entienda cómo hacerlo correctamente, sobre todo con la boca y las manos. Aquí tienes algunos consejos y técnicas para una felación satisfactoria, así como los errores que debes evitar.
¿Qué es exactamente una felación?
La felación consiste en estimular el pene con la boca y las manos. Puede realizarse entre parejas de distinto sexo o del mismo sexo. Los terapeutas sexuales explican que la felación permite dar y recibir placer sin aspirar necesariamente al orgasmo, como un masaje. Aunque sea reconfortante llegar hasta el final y eyacular.
Los principios básicos
Aunque pueda parecer obvio, es esencial que ambos miembros de la pareja deseen dar y recibir placer. Comunicar las preferencias y los límites de cada uno es esencial para que la experiencia sexual tenga éxito. A algunas mujeres les repugna la idea de meterse un pene en la boca. Es mejor saberlo desde el principio. Hablar de ello es esencial.
Una buena higiene es esencial. Dúchate o asegúrate de que estás limpio antes de recibir una mamada. Aunque el olor natural de las feromonas puede ser excitante para algunas mujeres, puede resultar desagradable para otras. Lo mejor es que te des la mejor oportunidad posible lavándote bien el glande.
Técnicas esenciales
Así que, señoras y señores que mantenéis una relación gay, seguid leyendo para obtener algunos consejos sobre cómo mejorar vuestras habilidades para la felación.
En primer lugar, muéstrale a tu pareja que disfrutas chupándole la polla. Esto puede hacer que la experiencia sea más excitante.
Empieza suavemente con la lengua y aumenta gradualmente el ritmo. Evita los movimientos mecánicos y monótonos.
Utiliza los labios y la lengua, pero evita tocar el pene con los dientes. Puedes alternar entre chupar con los labios y lamer con la lengua. Lo más importante es relajar los labios para que rueden sobre la polla. Sobre todo, no te tenses, porque si no será desagradable.
Combina las caricias orales con la estimulación manual. Utilizar los dedos para acariciar los testículos o masajear la base del pene puede intensificar el placer.
Una buena lubricación es esencial para evitar la irritación. Utiliza saliva de forma natural. Puedes utilizar lubricante, pero eso tiene menos glamour.
Si tienes miedo de hacerlo mal o de que te comparen con tus ex, es importante que te centres en el placer que obtienes al practicar sexo oral. Conectar con tu energía femenina y permitirte ser tú misma sexualmente puede ayudarte a superar estos miedos.
Los riesgos de la felación
El sexo oral puede presentar riesgos de transmisión de enfermedades, como el herpes, el VIH y el VPH. Las bacterias presentes en la boca o en la piel pueden causar infecciones si penetran en la uretra u otras mucosas.
Se recomienda el uso de preservativos si te la chupa una pareja poco habitual. El cuidado dental regular y una buena higiene bucal también son esenciales para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades a través de la boca.
¿Y si no te gusta la felación?
Es importante respetar tus propios límites. Si no te gusta el sexo oral, no debes forzarte. Sin embargo, si quieres evolucionar e intentar disfrutar de la práctica, enfoques como la postura del 69 o el uso de lubricantes perfumados pueden hacer que la experiencia sea más placentera.