Soy David. Tengo 32 años, divorciado, sin compromiso. Hoy en día, follo como quiero. Ya no me contengo. Mi placer es mi norma.
Siempre he tenido una polla gruesa, y enseguida me di cuenta de que atrae. Reconozcámoslo: me encanta exhibirla. Me hago fotos, a menudo desnudo, con la polla dura, y las envío. Quiero ver reacciones, quiero excitar, provocar. La exhibición es lo mío. Estoy en varias aplicaciones, perfiles sin filtros, sólo una foto clara de mi polla en plena forma, a veces de mis nalgas, o de mí masturbándome.
Me masturbo todos los días. No una, ni dos, a menudo tres o cuatro veces. Por la mañana, antes incluso de haber orinado. Por la tarde, si recibo un mensaje caliente. Por la noche, si no estoy follando de verdad. Necesito eso. Necesito sentir mi mano, empalmarme, vaciarme. No es un pasatiempo, es vital.